Códigos de estado HTTP: qué son y lista completa
Por Tiago CostaActualizado el 2 de julio de 2026

Un código de estado HTTP es la respuesta de tres dígitos que el servidor envía a cada petición, indicando qué pasó con ella. Se dividen en cinco clases:
- 1xx informativo (petición en curso);
- 2xx éxito (200 OK, 201 Created);
- 3xx redirección (301, 302);
- 4xx error del cliente (404, 410);
- 5xx error del servidor (500, 503).
Qué es un código de estado HTTP
Un código de estado HTTP es un número de tres dígitos que el servidor de un sitio devuelve cada vez que recibe una petición, ya sea de un navegador o de un crawler de búsqueda. Este código es la forma estandarizada que tiene el servidor de decir qué pasó con la solicitud: si todo salió bien, si la página cambió de dirección o si algo falló.
El nombre viene del protocolo HTTP (Hypertext Transfer Protocol), el lenguaje que navegadores y servidores usan para hablar en la web. Detrás de cada página, imagen o archivo cargado hay al menos un código de estado, aunque nunca lo veas directamente.
Para quien trabaja con SEO, estos códigos son esenciales: determinan si Google puede rastrear e indexar una URL, si debe seguir una redirección o si va a encontrar un error que hay que corregir.
Las cinco clases de código de estado (1xx a 5xx)
Todo código de estado empieza con un número del 1 al 5, y ese primer dígito define la clase (la categoría) de la respuesta. Entender las cinco familias ya resuelve buena parte de las dudas:
| Clase | Significado | Ejemplos |
|---|---|---|
| 1xx | Informativo: la petición se recibió y sigue en proceso. | 100, 101 |
| 2xx | Éxito: la petición se completó sin problemas. | 200, 201, 204 |
| 3xx | Redirección: el recurso cambió de dirección. | 301, 302, 304 |
| 4xx | Error del cliente: la petición tiene algún problema (URL incorrecta, sin permiso). | 401, 403, 404, 410 |
| 5xx | Error del servidor: la dirección existe, pero el servidor falló. | 500, 502, 503 |
La regla práctica es mirar el primer dígito: 2 es buena señal, 3 pide atención al destino de la redirección, y 4 o 5 indican que hay algo por arreglar.

Lista de los códigos de estado HTTP más comunes
Existen decenas de códigos, pero en el día a día de un sitio la mayoría se concentra en cerca de una docena. Estos son los que más aparecen:
- 200 OK: la petición salió bien y la página se entregó normalmente. Es el estado que quieres ver en la mayoría de las URL.
- 201 Created: la petición se completó y se creó un nuevo recurso, común en respuestas de formularios y APIs.
- 301 Moved Permanently: la redirección 301 avisa que la página cambió de dirección de forma permanente y traspasa la autoridad a la nueva URL.
- 302 Found: la redirección 302 indica un desvío temporal, sin transferir autoridad.
- 304 Not Modified: la página no cambió desde el último acceso, así que el navegador usa la versión en caché.
- 404 Not Found: el error 404 muestra que la página no se encontró en esa dirección.
- 410 Gone: el error 410 dice que la página se eliminó de forma permanente y no va a volver.
- 500 Internal Server Error: el error 500 apunta a un fallo genérico dentro del servidor.
- 503 Service Unavailable: el servidor está temporalmente fuera de servicio o sobrecargado.
Guardar el significado de estos pocos códigos ya cubre la gran mayoría de las situaciones que vas a encontrar al cuidar un sitio.
Códigos de estado HTTP y SEO: por qué importan
Cada código de estado envía una señal directa a Google sobre qué hacer con la URL. Por eso influyen de cerca en la indexación y en el rendimiento del sitio en la búsqueda.
Un 200 le dice al buscador que la página es válida y puede indexarse. Un 301 transfiere el historial y la autoridad a la nueva dirección, preservando el posicionamiento. En cambio, un 404 o 410 señala que la página quedó fuera de servicio, y Google acaba retirando esas direcciones del índice. El cuidado extra es con el soft 404, que devuelve estado 200 en una página de error y confunde al buscador.
La acumulación de enlaces rotos es más común de lo que parece. Un estudio de link rot de Ahrefs, que analizó más de dos millones de sitios, concluyó que al menos el 66,5% de los enlaces que apuntaban a ellos estaban muertos, muchos devolviendo justamente un error 404. Cuando el servidor gasta tiempo entregando estos errores, también consume el presupuesto de rastreo que podría ir a las páginas que importan.
Cómo comprobar el código de estado de una página
No tienes que adivinar qué estado devuelve una URL. Hay varias formas sencillas de comprobarlo:
- Herramientas de desarrollador del navegador: abre el panel (tecla F12), ve a la pestaña Network (Red) y recarga la página para ver el código de cada petición.
- Extensiones de navegador: los plugins de SEO muestran el estado de cada enlace directamente en la página.
- Verificadores online: los sitios de comprobación de estado HTTP devuelven el código de cualquier URL que pegues.
- Inspección de URL en Google: la inspección de URL de Google Search Console muestra cómo el propio Google ve el estado y la indexación de la página.
Comprobar el estado forma parte de cualquier auditoría de SEO técnico, porque un error silencioso puede tumbar páginas enteras sin aviso.

Cómo resolver los errores de estado HTTP
La corrección depende de la clase del error, pero el razonamiento es siempre el mismo: descubrir la causa y devolver el estado correcto. Una guía rápida:
- Errores 4xx (cliente): si la página debería existir, restaura el contenido o aplica una redirección 301 a una dirección equivalente. Si la eliminación es definitiva, un 410 es más honesto que un 404.
- Errores 5xx (servidor): consulta los logs del servidor, desactiva plugins recientes, verifica los permisos de archivo y la conexión con la base de datos, y amplía los recursos si falta memoria.
- Redirecciones 3xx: evita encadenar varios desvíos seguidos, porque una cadena de redirecciones desperdicia rastreo y ralentiza la carga.
Después de corregir, confirma que la URL vuelve a responder con el estado esperado y, en el caso de errores que afectaban a la búsqueda, pide una nueva validación en Google Search Console para acelerar la recuperación.