Qué es la redirección 302 y cuándo usarla
Por Tiago CostaActualizado el 2 de julio de 2026

La redirección 302 es un código HTTP que apunta una URL a otra de forma temporal. En la práctica:
- señala que el cambio de dirección es pasajero;
- mantiene la URL original indexada en Google;
- no consolida la autoridad en la nueva URL de forma definitiva;
- está indicada para pruebas, mantenimientos y desvíos temporales.
Qué es una redirección 302
Una redirección 302 es una respuesta del servidor que envía al visitante de una URL a otra, avisando que el cambio es temporal. El número 302 es un código de estado HTTP de la familia 3xx, usada justamente para redirecciones. Cuando el navegador o el buscador recibe este código, entiende el mensaje: el contenido está en otro lugar por ahora, pero la dirección original debe volver.
En la especificación original del protocolo, el 302 aparece con el nombre 'Found' (encontrado). El usuario casi nunca nota que pasó por un 302, porque el desvío es instantáneo y transparente. La diferencia queda escondida en la cabecera de la respuesta, que solo programas y rastreadores leen.
Ese detalle de lo temporal parece pequeño, pero cambia por completo la forma en que Google trata la URL. Ahí está toda la diferencia entre un 302 y un 301.
302 y 301: la diferencia que cambia todo en el SEO
La duda más común sobre el 302 es cómo se compara con la redirección 301, que es permanente. Ambas envían al usuario a otra página, pero el mensaje que pasan al buscador es opuesto:
| Aspecto | Redirección 301 | Redirección 302 |
|---|---|---|
| Tipo | Permanente | Temporal |
| URL indexada | Pasa a ser la nueva | Sigue siendo la original |
| Autoridad (link juice) | Transferida al destino | Mantenida en la URL original |
| Uso típico | Migración definitiva de URL | Prueba, mantenimiento, promoción |
En resumen: usa 301 cuando el cambio es para siempre y quieres que la nueva dirección herede el historial de la página. Usa 302 cuando la dirección original volverá y no quieres que Google cambie la URL indexada. Elegir el código equivocado es uno de los deslices de SEO técnico que más provocan pérdida de posiciones.

Qué hace Google con una redirección 302
Al encontrar un 302, el objetivo de Google es preservar la URL de origen. Como el cambio se declara como temporal, el buscador tiende a:
- Mantener la URL original en el índice: sigue siendo la versión mostrada en los resultados de búsqueda.
- Retener la autoridad en el origen: el link juice acumulado por la página no migra de forma definitiva al destino.
- Rastrear el destino: el rastreador sigue el desvío para ver el contenido, pero sin tratar la nueva URL como la principal.
El punto de atención es el tiempo. Si un 302 permanece activo durante muchos meses, Google entiende que, en la práctica, eso se volvió permanente y puede pasar a tratar el desvío como un 301, consolidando las señales en el destino. Es decir, un 302 mantenido por error acaba comportándose como un 301, solo que de forma impredecible y sin el control que tendrías al configurar el código correcto desde el principio.
Cuándo usar una redirección 302
El 302 tiene usos legítimos e importantes. Es la elección correcta siempre que el cambio de dirección sea realmente pasajero. Algunos escenarios clásicos:
- Pruebas A/B: desviar parte del tráfico a una versión alternativa de la página sin perder la URL original en los resultados.
- Mantenimiento: enviar a los visitantes a una página de aviso mientras la original está fuera de servicio por poco tiempo.
- Promociones estacionales: apuntar una URL fija a una landing page de campaña que saldrá de servicio después.
- Redirección por idioma o región: enviar al usuario a la versión adecuada sin fijar eso como definitivo.
La regla de oro es simple: si la dirección original volverá a ser la principal, usa 302. Si la página vieja nunca más existirá, lo correcto es la redirección 301. En ese segundo caso, muchas veces conviene también revisar la URL canónica para reforzar qué versión debe ser indexada.

302, 307 y los otros códigos 3xx
El 302 no está solo en la familia 3xx. Algunos códigos parecidos suelen generar confusión:
- 301 (Moved Permanently): desvío permanente, que transfiere autoridad y cambia la URL indexada.
- 302 (Found): desvío temporal, que mantiene la URL original.
- 307 (Temporary Redirect): versión más estricta del 302, que obliga al navegador a repetir el método de la petición (por ejemplo, un POST sigue siendo POST).
- 308 (Permanent Redirect): el equivalente permanente del 307.
Para el día a día del SEO, lo que importa es la pareja 301 y 302. Los códigos 307 y 308 aparecen más en contextos técnicos, como formularios y cabeceras de seguridad. Conocer la lista completa ayuda a leer los informes de códigos de estado HTTP sin sustos.
Cómo hacerla y qué errores evitar
Configurar un 302 depende de tu stack. En servidores Apache, suele definirse en el archivo .htaccess; en Nginx, en el bloque de configuración del sitio; y en plataformas como WordPress, mediante plugins de redirección. En todos los casos, el secreto es declarar el código correcto (302, y no 301) para la intención temporal.
Dos errores aparecen con frecuencia y conviene evitar:
- Usar 302 para una migración definitiva: el clásico. La página cambia para siempre, pero el desvío temporal retiene la autoridad en la URL antigua y frena la ganancia de posiciones en la nueva dirección.
- Apilar desvíos: un 302 que apunta a otro que apunta a un tercero crea una cadena de redirecciones, que desperdicia presupuesto de rastreo y ralentiza todo.
Revisar periódicamente las redirecciones del sitio, garantizando que cada una usa el código adecuado y apunta directo al destino final, es el tipo de mantenimiento invisible que protege tu SEO técnico a lo largo del tiempo.